Brian Moorhouse — Un Gigante Filatélico
Por el Dr. Norman S. Hubbard. Oyster Bay - New York

Brian Moorhouse murió el 15 de julio de 2017. Había sido el rey indiscutible de la Filatelia Latinoamericana durante 40 años. Durante esos años, él la desarrolló a un nivel que nunca había alcanzado antes.

A la edad de 16 años Brian comenzó a experimentar en variados negocios que son descritos en detalle más adelante por Mimi. Su primer encuentro real con la filatelia se produjo cuando se convirtió en el director de publicidad de Harris Publications a finales de 1968. En ese trabajo, creó anuncios relacionados con estampillas. Él tenía una leve familiaridad con las estampillas por su niñez. Comenzó a acumular sellos comprándolos y vendiéndolos en las subastas y exhibiciones locales usando los ahorros que estaba generando en Harris. Brian tuvo éxito financiero debido a sus diversos talentos que le fueron de mucha utilidad en filatelia.

Finalmente, Brian decidió dejar Harris y convertirse en un comerciante de estampillas a tiempo completo en 1972. Reconoció que América Latina era el área más desatendida e importante de la filatelia. No había escrito nada al respecto mientras estaba en Harris. Tampoco había competencia seria para él en el mercado. Así fue como fundó South American Stamp Supplies, empresa que se especializó en todos los países de habla hispana al sur de los Estados Unidos, incluyendo a Brasil. Esto resultó ser una decisión brillante que influyó sustancialmente en el resto de su vida. Como dijo Yogi Berra, “Cuando llegas a una bifurcación en el camino, tómala.” Brian ciertamente lo hizo. 

Brian se dio cuenta de que tenía que construir una base de coleccionistas a los que pudiera vender y comerciantes de los que pudiera obtener el material. Describió lotes de subasta para el London Stamp Exchange en la calle John Adam de Londres, tuvo espacio en algunas de sus subastas y compartió espacio en exhibiciones con London Stamp Exchange en muchas ocasiones. Su vínculo con el London Stamp Exchange fue importante para establecer contactos con muchos coleccionistas, incluido este escritor. 

Se generaron más contactos cuando Brian asistió a exposiciones filatélicas internacionales. Después de una breve excursión a Europa en 1978, su primer viaje importante fue en el otoño de 1979 cuando viajó a Argentina, Brasil y Uruguay. Ahí conoció a vendedores y coleccionistas en persona, muchos de los cuales eran nuevos para él y él para ellos. Él causó una grata impresión en todos por su conocimiento, dedicación e integridad. Siempre cumplió su palabra. Esto consolidó su posición en Sudamérica durante 40 años. Aprendiendo de esta experiencia, Brian participaba regularmente en las exposiciones, particularmente en los Estados Unidos, con su stand comercial.

Otro elemento importante en el desarrollo de South American Stamp Supplies fue el giro que Brian le dio a la publicación Main Sheet al convertirla en su medio de comunicación oficial y en una fuerza unificadora en la filatelia latinoamericana. La revista había sido publicada por 6 años antes de que él la tomara. La primera edición bajo su guía fue el número 24 en octubre de 1981. Brian editó y publicó esta revista durante los siguientes 22 años. Incluyó artículos de investigación y comentarios sobre toda América Latina. Esta se convirtió en la principal fuente de información para todos los interesados en la filatelia de la región.

Brian estudió intensivamente todos los aspectos de América Latina. Se convirtió en el experto más reconocido. Sus opiniones y certificados fueron el estándar de oro exigido por coleccionistas y profesionales. Fue un valioso consultor del comité de expertos de la Royal Philatelic Society y todos confiaban en su criterio.

Brian desarrolló el número más grande de coleccionistas de América Latina a nivel mundial en la historia. Nunca perdió la perspectiva de servicio. Consideró a cada coleccionista individualmente y sugirió áreas que serían interesantes, estimulantes y satisfactorias sin ser frustrantes para cada uno. Esto podría incluir países impopulares, emisiones menores, pruebas, timbres fiscales o papelería postal. Las alternativas eran infinitas y solo las determinaban los gustos individuales.

Cuando se había seleccionado un área, Brian buscaba piezas para mejorar la colección y motivar al coleccionista. Él se tomaba el tiempo para explicar su importancia, compartiendo generosamente sus conocimientos. Sus consejos siempre iban en la dirección correcta. Si era requerido, él y Mimi podrían ayudar en el montaje de una colección y prepararla para la exposición. Con el fin de prepararse adecuadamente, Brian analizaba cuidadosamente las reglas y clasificación de las exposiciones internacionales. Éstas cambiaban considerablemente con el paso del tiempo, pero él siempre se ajustaba a las reglas vigentes. Nunca descuidó a sus legiones de clientes con los que logró una notable relación. 

El amor de Brian por los sellos postales era mucho más profundo que el de mercancía para ser comprada y vendida con fines de lucro. Formó colecciones en muchas áreas incluyendo la magnífica colección de Haití que se muestra aquí. Cuando encontraba una pieza que quería para una de las colecciones, se emocionaba tanto como cualquier coleccionista. Me llamaba describiendo con entusiasmo la adquisición que acababa de hacer. En ese momento era un coleccionista puro, no un comerciante. No sólo formó colecciones, sino que las compartió a lo largo de los años exhibiendo, dando conferencias y escribiendo. A continuación, hay una lista de las colecciones latinoamericanas que construyó personalmente:

— Argentina — Buenos Aires 1858-1859 
— Argentina — Corrientes 1856-1878 
— Bolivia — 1867-1868 — Las primeras emisiones
— Colombia — 1868-1878 — Las emisiones pre-UPU
— Costa Rica — 1870-1882
— Guatemala 1879-1882 — Emisiones Quetzal
— Haiti, la primera emisión
— Honduras — La Locomotora
— Honduras — La emisión de Arias
— Nicaragua — Las emisiones UPU de 1882
— Nicaragua — Los Oficiales
— Paraguay — 1870-1878
— The Chaco War — 1932-1935
— Tierra del Fuego

Además de las estampillas, Brian tenía una importante biblioteca filatélica dedicada a América Latina. Aquí también él era un verdadero coleccionista y añadía material siempre que podía. Compartió la biblioteca con filatelistas comprometidos poniéndola a su disposición en su propia casa. Les recibía, escuchaba sus problemas y los conducía a los mejores libros, si no podía resolver el asunto por sí mismo. Casi siempre era él quien resolvía las dudas gracias a su vasto conocimiento de toda América Latina.

Brian también apoyó a las sociedades filatélicas en cada país divulgándolas y contribuyendo con sus publicaciones. Él hacía esto al mismo tiempo que producía sus propios catálogos de subasta y publicaba el Main Sheet. Editó y publicó un magnífico libro sobre las colecciones de Arthur Woo que conmemoraban el viaje de Arthur a través de la filatelia. Además, se convirtió en un juez internacionalmente acreditado y representó a América Latina en el jurado en numerosas exposiciones filatélicas internacionales.

La muerte de Brian es una pérdida devastadora para la filatelia latinoamericana que deja un agujero enorme sin ningún sucesor obvio a la vista. Sólo nos queda guardar la esperanza que alguien podrá hacer lo que Brian hizo durante 40 años.

Brian, el Tenis y yo
Por el Dr. Alex O'Reilly

Brian amaba el tenis. Le encantaba jugarlo y verlo. Prefería jugar sencillos y era muy competitivo cuando lo practicaba. Cuando jugábamos, siempre me sentía tenso, ya que él traía mucha presión e intensidad a la cancha. Me parece que era como lo que los profesionales deben sentir cuando juegan partidos. No era exactamente agradable, pero profundizaba el valor de ganar o perder, y elevaba la experiencia. Yo medía mi nivel de juego respecto a mis partidos contra Brian.

Él empezó a jugar tenis hace unos 20-25 años. Se afilió a Eastfield y tuvo algunas clases con el entrenador John Rudd. Su juego comenzó a mejorar rápidamente. Acostumbrábamos jugar sencillos en las canchas duras del Town Tennis Club. Al principio, le ganaba fácilmente con mi saque y juego de volea. Pero a medida que pasaba el tiempo, comencé a perder con más frecuencia. Él estaba muy en forma y era rápido. Ahora devolvía mis saques con solidez y pasándome más y más en la red. Siempre parecía ser capaz de poner la pelota donde yo menos la quería, y si mis disparos no eran lo suficientemente fuertes, se imponía y ganaba el punto.

Me dijo que tenía un problema de hombro que no le permitía servir con potencia y también lo obligaba a usar sus dos manos para el golpe de revés. Aprendió a variar la altura, la dirección y la velocidad del servicio, como un lanzador “lento” de cricket. Su revés se volvió sólido, como el de Del Potro, lo utilizaba hasta recibir un golpe de derecha. Era muy fuerte en el golpe de derecha, colocaba la bola en la línea de fondo, o hacia ganchos cortos a través de la cancha. Y, por supuesto, sus globos eran muy precisos y venían con un leve efecto que los alejaba aún más.

Cuando la Lawn Tennis Association (LTA) adoptó el sistema de calificaciones, Brian eligió 7.2. Esta es una calificación bastante alta. Pronto demostró que era digno de ella. Muchos jugadores considerados “mejores” (más jóvenes, con golpeo más fuertes) perdían sus juegos contra el “anciano”.

Brian cambió mi juego a uno de línea de base, su fortaleza, quitándome la mía. Tuve que recurrir a sesiones de entrenamiento para poder enfrentarlo. Nuestros resultados en el último año fueron cada vez más similares. Lo que estaba haciendo la diferencia entre ganar y perder, era el porcentaje de error. Su tasa de error era muy baja. A pesar de que, en general, no le gustaba perder, si su derrota se debía a una caída en su nivel de juego, se enojaba mucho. Su enfado nunca fue personal y contrastaba con su forma de ser fuera de la cancha. Era divertido, informado, inteligente y cálido. He perdido a un compañero de juego que por su intensidad y crecimiento mejoró mi nivel de juego. Más importante aún, he perdido a un buen amigo.

En agradecimiento :

El 28 de agosto de 2017 el Club de Tenis de Peterborough Town celebró un día benéfico de tenis en memoria de Brian, con el propósito específico de recaudar fondos para el hospicio de Thorpe Hall Sue Ryder.

En octubre de 2017 l principal club de tenis de Brian durante más de 20 años, el Virgin Active Sport Club (hoy en día el David Lloyd Sport Centre)va a patrocinar un día de tenis en memoria de Brian para recaudar fondos para el hospicio de Thorpe Hall Sue Ryder.

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